Nuestro traje regional se inspira en lo que llamamos “indumentaria tradicional asturiana”, es decir, la forma de vestir de las clases populares durante el último cuarto del siglo XVIII y la primera mitad del XIX.
Los primeros trajes regionales se fotografían en la década de 1860, cuando la indumentaria tradicional en la que se inspiran comienza a desaparecer. Son retratos de mujeres acomodadas que visten a la moda burguesa, pero usan el traje de asturiana en fechas señaladas.
De la misma época también se conservan algunos retratos de campesinos que siguen siendo fieles a la indumentaria tradicional.

